martes, 27 de septiembre de 2011

El Amor!

¿Alguna vez te has parado a pensar en lo difícil que es querer a alguien y dejarse querer?
Es realmente complicado... Superando todos tus miedos e inseguridades y entregar una parte de ti, una pequeño pedazo que es tan frágil como una copa de cristal. Es abrirse a esa persona, completamente, como si fueras transparente, para que conozca no solo lo bueno que hay en ti, sino también todo lo malo, todo eso que pretendes ocultar al mundo a toda costa, e incluso todo aquello que tú mismo desconoces de ti. Te obligas a derrumbar todo esos muros que construiste alrededor, te obligas a enfrentarte a ti mismo, para rectificar y cambiar aquellas cosas que alguna vez hicieron daño a la persona que quieres. Te conviertes en alguien vulnerable y sensible, alguien al que hasta una pequeña palabra que se dijo sin importancia cala profundamente, alguien al que una sencilla llamada telefónica acabada con frases inadecuadas hace que no hagas más que darle vueltas en la cabeza. Te conviertes en alguien que puede pasarse dos días llorando a todas horas y en silencio sin aparentemente razón alguna...Sí, puede que de miedo todo esto, pero aún así es la sensación más especial del mundo.

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